Alo

November 30, 2013

He vuelto. Ahora reportando desde Austin, Texas.

More later,

G

Ghost Bike

July 30, 2010


White Bicycle, originally uploaded by GDM´s photos, work, dwgs.

Esta bicicleta blanca es, a diario, un conmovedor homenaje para todo que pasa por University Drive, casi enfrente de ASU. Una bicicleta blanca, empotrada en concreto, con una pequeña plataforma del mismo concreto donde muy frecuentemente se ve a personas detenerse a rendirse ante el recuerdo y dejar alguna ofrenda. Durante el pasado mes de mayo este estudiante de la universidad falleció arrollado y ahora este nuevo hito urbano persiste en sensibilizar a la población en general sobre el cuidado que hay que tener al conducir, sobre la protección que cada uno de nosotros debe de brindar al prójimo y sobre los riesgos que corremos los que usamos bicicletas. Las bicicletas fantasma es un movimiento nacional en EEUU. Valdría la pena pensar en algo similar para México.

Football at the top of the world

June 7, 2010


Football on top of the world and Marseille, originally uploaded by GDM´s photos, work, dwgs.

In this case, Marseille, looking at the Mediterranean ocean from the high point of Notre Dame de la Garde. Beautiful presence of a football field. Five more days for the world cup.

World cup pre-blogging

March 14, 2010

201o is another wonderful world cup year. It will mark the first world cup I’ll blog in English. I have actually blogged one world cup only (2006). I expect to forget about the horrible situation going on in my City, State and country unfortunately related to anthropogenic factors (just practicing a bit of planning terminology this Sunday). So, the moment has come to bring back soccer memories and hybridize these with the real tournament… This post becomes as well the first post for 2010. I expect to bring back to life the pleasant isolation of blogs (if compared with Facebook, Twitter and Flickr) for the remainder of the year.

Votación de los diputados de Chihuahua

October 22, 2009

Los diputados por Chihuahua votaron de la siguiente manera en relación al proyecto de ingresos 2010 el cual aumenta los impuestos de ISR, IVA, entre otros. He de reconocer que no me imaginaba celebrándole algo al Diputado Ochoa, pero ahora lo hago. Fue el único de los diputados por Chihuahua que votó en contra.

Chihuahua María Antonieta Pérez Reyes PAN A Favor

Adriana Terrazas Porras PRI A Favor

Manuel Guillermo Márquez Lizalde PRI A Favor

Maurilio Ochoa Millán PRI En Contra

Guadalupe Pérez Domínguez PRI A Favor

Alejandro Cano Ricaud PRI A Favor

Luis Carlos Campos Villegas PRI A Favor

Jaime Flores Castañeda PRI A Favor

Héctor Agustín Murguía Lardizábal PRI A Favor

Fuente: http://gruporeforma.reforma.com/libre/offlines/calculadoralegislativa_web/Diputados/Diputados_1.htm

En apoyo a la liquidación de L y F del Centro

October 17, 2009

Otra vez Paco Calderón atina en decirlo y en manifestar de la mejor manera como se siente este blog. Fue un acierto liquidar a Luz y Fuerza del Centro. El gobierno federal no debe flaquear, puesto que ya está hecho.

Once again political cartoonist Paco Calderon knows exactly the right way to express the convictions of this blog. It was a clear success the decision to disestablish the government owned power company of central Mexico. The federal government shouldn’t step backward, what’s done its done.2009 10 14

Yoani

October 13, 2009

Escribe para los que aun están encantados con el régimen. Otra vez no la dejaron salir. Recomendación: http://desdecuba.com/generaciony/

+300,000 -299,000 +400,000 – 398,000 +500,000 – 497,000 +600,000 -Árboles para Chihuahua

September 12, 2009

Muchos árboles plantados recientemente en la ciudad de Chihuahua. ¿Dónde quedarán la gran mayoría de los árboles? No veremos 600,000 nuevos árboles en Chihuahua, acaso unos cuantos miles más. Seguimos plantando débiles arbolitos, apenas unas ramitas, que pronto mueren sin mantenimiento, sin agua, aplastados por un juego, arrollados por un auto sobre la banqueta, comidos por las vacas, por las liebres, por las cabras, trasplantadas algunas a patios y jardines privados. Seguimos prolongando con esta verde demagogía el tiempo que todas esas fosas y espacios públicos permanecerán vacíos. Es que ya hemos plantado árboles ahí el año pasado. No habrían suficientes árboles con talla capaz de establecerse pronto. No hay suficiente malla de gallinero para protegerlos. No hay suficiente agua. No hay suficiente personal, y simplemente no hay suficiente dinero para llevar a esos árboles a ser fuertes para madurar. Y a fin de cuentas, no hay la voluntad para aplicar conocimiento dónde, cómo, cuándo, cuántos, y un verdadero porqué plantarlos.  Todos estos programas son igualmente inefectivos e ineficientes desde el gobierno municipal hasta el gobierno federal. Habiendo verdaderas oportunidades verdes en la ciudad que se mantienen desaprovechadas, se prefiere la costumbre de los números.

Edificios costosos

July 7, 2009

Por Víctor Jiménez.

Tomado de la sección ARQUITEXTOS del periódico Reforma.

(30-Jun-2009).-

Hace mucho que el Gobierno mexicano dejó atrás una de las responsabilidades básicas de todo Estado: la construcción de edificios públicos. Queda, como excepción, la patéticamente célebre Biblioteca de Buenavista, nacida de la más errada vocación de su promotor: la de protagonista cultural. Y así salió. Por lo común los gobiernos tardopriístas y panistas se han dedicado a esperar a que un especulador (y buen amigo) erija una torre de oficinas y venga a ofrecérselas en renta. Así se enriquece el promotor, a cargo de nuestros impuestos, y ya que el funcionario tampoco se preocupa de que la renta sea la que sea, aún no sabemos qué parte le toca de la misma…

Lo anterior ocurre sin que se haya formulado tal política, alguna vez, de manera explícita. Debió ocurrir algo no muy publicable, en todos esos años, que hace que tal forma de hacer negocios fascine tanto a un lado como al otro del mostrador. Este fomento de los negocios privados con dinero público es típico de los economistas que han conducido a México a uno de los peores desempeños del mundo en cualquier orden, y por eso tiene un enorme valor testimonial algo que cobró actualidad hace apenas unos días.

No están para saberlo, pero desde hace veintitantos años no tengo televisión: por eso nunca he visto al señor Calderón y muy escasamente lo he escuchado, ya que cuando van a ponerlo en la radio de inmediato cambio de estación. Pero el viernes pasado oí que Carmen Aristegui iba a retransmitir un discurso de Calderón muy elogioso de las guarderías subrogadas, que ella quería relacionar con la justamente llamada por Granados Chapa, matanza de los niños de la guardería de Hermosillo, y no le cambié. Calderón habló en marzo pasado, y al no estar acostumbrado yo a escucharlo me sorprendió el tono desafiante que usaba para referirse a lo que debe percibir como una hazaña de su gobierno.

Aseguró primero que la idea de la subrogación había resuelto espléndidamente un problema sin hacer mucho gasto ni contratar empleados especializados ni, aún más grave para él, sindicalizados (curiosamente, el líder del sindicato del IMSS es candidato panista a diputado federal: ¿qué pensará de esto?), ya que las señoras que ponen estos negocios tienen experiencia como mamás. Olvidaba Calderón que si paso cine en mi casa y cobro al público asumo responsabilidades muy diferentes a que si pongo un DVD para mis hijos. Pero, sobre todo, se ufanaba Calderón de que esto se consiguiese sin hacer “edificios costosos”.

¡Vaya!, pensé: por fin un gobernante mexicano se refiere explícitamente al uso de edificios privados para economizar en el gasto de edificación necesario para el correcto desempeño de las funciones públicas.

En el contexto de lo de Sonora lo peor estaba aún por venir: usó Calderón en esa parte de su discurso de marzo pasado un tono desdeñoso hacia los críticos de la subrogación de guarderías, que anticipaban (usó esas palabras) “no sé qué tragedias”, eventualidad que debía ignorarse porque esas guarderías, dijo, estaban funcionado de maravilla: pocos gastos y muchas ganancias para los dueños de las casas (o bodegas, ahora sabemos).

Sonaba Calderón verdaderamente exultante.

En otro país, sin duda, tales palabras serían una autoincriminación si hubiese ocurrido, a partir de la política elogiada, una tragedia.

Como arquitecto no tuve duda mientras escuchaba lo anterior: una buena guardería es por necesidad un “edificio costoso” si la queremos segura, y así debería ser siempre.

Lo sabemos ahora mejor que antes del 5 de junio, cuando se incendió la guardería ABC. No se puede improvisar una en cualquier bodega o casa.

La alternativa (¿dónde escuchó Calderón la palabra “tragedia” aplicada a su programa de guarderías, sólo para mofarse de la misma?), también lo acabamos de comprobar, implica riesgos inaceptables. Lo mismo vale decir de cualquier edificio público.

No deben ser pocas las bombas de tiempo que renta actualmente el Gobierno Federal para alojar cualquier uso en ellas.

La estrategia de los negocios privados disfrazados como servicios públicos ha llegado demasiado lejos, y no importa que los economistas que han hundido a nuestro país en la descomposición calculen otra cosa: 48 víctimas (sin contar los heridos) de un demencial juego numérico sobre el papel son una “tragedia” (sí, acertó Calderón) mucho más cara que todos los ahorros del IMSS en “edificios costosos”.

Anular es votar

June 15, 2009

Por Denise Dresser

Anular es votar. Es participar. Es ir a la urna y depositar una boleta para expresar el descontento con un sistema democrático mal armado, que funciona muy bien para los partidos pero muy mal para los ciudadanos. Hemos construido una democracia parcial en la cual existe la capacidad de votar pero no de sancionar. Es como si usted -lector o lectora- contratara a un empleado, le pagara el sueldo durante los próximos tres años, y no pudiera despedirlo o castigarlo si su desempeño es malo, o atenta contra el bienestar de la empresa. Eso es, en efecto, lo que hemos venido haciendo: votando por personas a las cuales nunca volvemos a ver, cuyo comportamiento en el Congreso desconocemos, cuyo incentivo para representarnos es nulo porque al final de su periodo saltarán a otro puesto. Porque no hay reelección pero sí hay trampolín; porque nos han otorgado la capacidad para llevar a alguien al poder, pero no contamos con instrumentos para asegurar que lo ejerza en nuestro nombre. La anulación no busca acabar con la democracia sino aumentar su calidad y su representatividad. La anulación no intenta dinamitar el sistema de partidos sino mejorar su funcionamiento.

Anular es votar. Es contribuir. Es ir a la urna y votar por “Esperanza Marchita” o por cualquier candidato independiente, usando el único instrumento con el cual contamos. El único mecanismo -imperfecto, difuso, chato- que nuestra democracia trunca ofrece hoy en día. Porque llevamos años pidiendo que los partidos democraticen el sistema, sin que lo hayan hecho. Porque llevamos años exigiendo que combatan la corrupción, sin que hayan mostrado la menor disposición a ello. Porque llevamos periodo legislativo tras periodo legislativo de bancadas que congelan iniciativas prometidas durante la campaña y archivadas cuando llegan al poder.

Porque queremos ayudar desde afuera a los que están intentando reformar desde adentro; a aquellos que enfrentan cotidianamente la resistencia de partidos autistas que defienden intereses enquistados. Y esa inercia no se puede combatir -ya lo hemos visto- con lo que algunos proponen como solución. No basta con formar otro partido, si acaba corrompiéndose para sobrevivir. No basta con cabildear a los legisladores, si su futuro no depende de escuchar a los ciudadanos sino de disciplinarse ante su líder parlamentario o algún poder fáctico. No basta con organizar otro foro -como los tantos que hubo en torno a la reforma del Estado- para fomentar la discusión si ese foro va a terminar siendo ignorado. El problema fundamental del sistema político es la ausencia de mecanismos que le den a la ciudadanía peso y voz. Los incentivos del sistema político están mal alineados: los legisladores no necesitan escuchar a la ciudadanía ni atender sus reclamos, porque la longevidad política no depende del buen desempeño en el puesto. Entonces, la anulación no busca destruir el andamiaje institucional sino centrar la atención en sus imperfecciones y en lo que falta por hacer y mejorar.

Anular es votar. Es tratar de componer lo que está descompuesto. Es usar esta oportunidad para cambiar un sistema que privilegia la rotación partidista por encima de la representación ciudadana. Es usar esta oportunidad para rediseñar las reglas y no sólo votar para darle un par de curules más al PRD o al PAN. La anulación no entraña dejar en manos de otros la decisión, sino crear las condiciones para que los ciudadanos verdaderamente cuenten. La anulación no entraña fortalecer el “voto duro”, sino crear condiciones para que se vea reemplazado por el voto ciudadano. Para que el acarreo corporativo vaya perdiendo peso conforme aumente la participación de personas que creen en las instituciones en vez de desconfiar de ellas. Para que en lugar de cortejar a Elba Esther Gordillo o a Valdemar Gutiérrez, los partidos se vean obligados a cortejar a personas como usted.

Anular es votar. Es contribuir. Es diagnosticar problemas con la intención de proponer soluciones. Es apelar a los partidos para que comprendan la crisis de representación que han creado y busquen maneras de afrontarla. Y aunque el movimiento impulsado entre tantos mexicanos reúne diversos reclamos, parece haber consenso en torno a algunos ejes. La necesidad de darle a los ciudadanos una forma de castigar o premiar a sus representantes. El imperativo de las candidaturas ciudadanas independientes. La reducción del financiamiento público a los partidos. La posibilidad de incorporar figuras de participación directa como el plebiscito y el referéndum. La propuesta de atar el voto nulo a la cantidad de recursos que se destina a los partidos.

Todo ello con la intención de fortalecer la democracia y asegurar su representatividad. Todo ello con la intención de empujar a los partidos a enarbolar reformas que tanto resisten. Porque como decía Barack Obama a lo largo de su campaña presidencial: “el poder nunca concede por su propia cuenta”. Y la anulación del voto es una forma de obligar a que lo haga en nuestro nombre.